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miércoles, 20 de mayo de 2020

Jorge Tovar no renuncia a ser coordinador de víctimas

El hijo de Jorge 40 reconoce el dolor que causó su padre en Colombia, pide perdón por los crímenes que él cometió, pero dice que no hay razones para dejar su cargo en el Ministerio del Interior. Se defiende recordando que lleva más de seis años trabajando por las víctimas y la reconciliación.







Hacia el mediodía de hoy ya había contestado 10 entrevistas. Desde que se conoció su nombramiento como coordinador del grupo de política pública para víctimas del Ministerio del Interior, Jorge Rodrigo Tovar Vélez ha repetido que en Colombia no existen los delitos de sangre, que él no tiene por qué responder por los crímenes que cometió su padre Jorge Tovar Pupo, conocido como Jorge 40, cuando comandó el Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) (se le endilgan más de 600 delitos entre masacres, desparecidos, asesinatos, despojo) y que no pueden rechazar su designación en el cargo por el simple hecho de ser hijo de su padre.
Es joven, 30 años, pero ya se ha desempeñado en varios cargos: asesor de paz de la gobernación del Cesar, asesor del mismo grupo que ahora coordina en el Ministerio, además de contratos con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El tema: reconciliación y trabajo con víctimas del conflicto armado. Es abogado de la Universidad del Rosario, tiene una especialización en derecho penal del Externado y una maestría en Dirección Pública, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de Madrid (España)


Insiste en que su deseo es unir a quienes piensan diferente para construir un país más incluyente porque él, que se reconoce hijo de la guerra, quiere ser hijo de la paz. Ese discurso no convence a sus críticos, quienes además de “cobrarle” ser hijo de un comandante paramilitar que dejó miles de víctimas en los seis departamentos donde operó la estructura que dirigió, consideran su designación como una ofensa a cientos de familias que sufrieron con su accionar y que siguen esperando verdad y reparación.
Ese fue el discurso que pronunció de manera emotiva en el encuentro “Verdad y Justicia, claves de la reconciliación” que realizó Colombia2020, el 9 de octubre de 2017, en la Universidad Javeriana de Cali. Ese día, además, contó la historia inédita de su reconciliación con la familia de Ricardo Palmera, conocido en la guerrilla de las Farc como Simón Trinidad, quien fuera amigo de infancia y juventud de su papá.



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Jorge 40's son acknowledges the pain his father caused in Colombia, asks for forgiveness for the crimes he committed, but says there is no reason to leave his position at the Interior Ministry. He defends himself by remembering that he has been working for victims and reconciliation for more than six years.


By noon today, he had already answered 10 interviews. Since his appointment as coordinator of the public policy group for victims of the Ministry of the Interior, Jorge Rodrigo Tovar Vélez has repeated that there are no blood crimes in Colombia, that he does not have to answer for the crimes his father committed Jorge Tovar Pupo, known as Jorge 40, when he commanded the North Block of the United Self-Defense Forces of Colombia (Auc) (more than 600 crimes are attributed to him among massacres, disappeared, murders, dispossession) and that they cannot reject his appointment in office for the simple fact of being the son of his father.

He is young, 30 years old, but he has already held various positions: peace adviser to the Cesar governorate, advisor to the same group that he now coordinates in the Ministry, as well as contracts with the International Organization for Migration (IOM). The theme: reconciliation and work with victims of the armed conflict. He is a lawyer from the Universidad del Rosario, he has a specialization in criminal law from Externado and a master's degree in Public Management from the Menéndez Pelayo International University, Madrid (Spain).

He insists that his desire is to unite those who think differently to build a more inclusive country because he, who recognizes himself as the son of war, wants to be the son of peace. That speech does not convince his critics, who in addition to "charging" him to be the son of a paramilitary commander who left thousands of victims in the six departments where the structure he led operated, consider his designation as an offense to hundreds of families who suffered with his power and they are still waiting for truth and repair.

That was the speech that he delivered in an emotional way in the meeting "Truth and Justice, keys to reconciliation" that Colombia2020 carried out, on October 9, 2017, at the Javeriana University of Cali. That day, in addition, he told the unpublished story of his reconciliation with the family of Ricardo Palmera, known in the FARC guerrilla as Simón Trinidad, who was a friend of his father's childhood and yout